Como muy preocupante han sido calificadas las decisiones de los agentes liquidadores de Caprecom y Saludcoop al informar que las deudas de ambas EPS solo se cancelarán en porcentajes pirricos, lo que deja a los prestadores de servicios de salud del país un una situación muy precaria a la vez que se coloca en riesgo sus sostenibilidad financiera.
En el caso de Caprecom el reconocimiento de la deuda llegó a nivel nacional a un promedio del 32 por ciento, con el agravante de que los pagos de ese porcentaje tampoco está garantizado y se podría prolongar durante años. La Situación de Saludcoop es peor porcentualmente, ya que solo reconoce alrededor del 8 por ciento de la deuda de las mas de billones de pesos de cartera.
Lo peor de esta noticia, más allá de los perjuicios para proveedores e IPS, es la perdida de confianza entre los actores del sistema que hasta ahora creían en las palabras del Ministro de Salud Alejandro Gaviría quien había declarado que la deuda de Caprecom se honraría por vser del estado, y que en el caso de Saludcoop había dado partes de tranquilidad sobre las acreencias.
La Asociación de Empresas Sociales del Estado frente al tema señaló que lo más seguro es que los hospitales presenten demandas para tratar de recuperar sus dineros.

HOSPITALES DE ANTIOQUIA DEMANDARÁN A SALUDCOOP

Ante el anuncio realizado por la liquidadora de la EPS Saludcoop de que solo se reconocerá un porcentaje mínimo de las dudas contraídas por prestaciones de servicios de salud con las IPS públicas y privadas del departamento, los hospitales antioqueños comenzaron a trabajar en las demandas que interpondrán por considerar que con la medida se incumplen de manera “descarada” las responsabilidades contractuales, además de lesionarse gravemente la sostenibilidad de las instituciones.
En Antioquia el reconocimiento de la deuda por parte de Saludcoop no llega al 12 por ciento de las acreencias presentadas por los hospitales al agente liquidador, que ascienden en el departamento a más de 71.100 millones de pesos, solo de hospitales públicos, y de los cuales la EPS reconoce escasamente 8.042 millones.
La Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia – AESA – considera que el desconocimiento de la totalidad de la deuda obedece a una estrategia para negar el pago por servicios que fueron prestados en su momento con responsabilidad por los hospitales públicos del departamento, pero que además, busca que los recursos que se consigan con el proceso de venta de Cafesalud, de donde saldrían los dineros para cubrir la liquidación de Saludccop, sean suficientes y permitan obtener ganancias a sus accionistas.
La decisión adoptada en la liquidación de Saludcoop afecta de manera muy grave la sostenibilidad de los hospitales públicos del departamento, destruye completamente la confianza entre los actores del sistema de salud, y termina por demostrar que la carga de la salud de los colombianos recae en los prestadores quienes atienden a la población, mientras las aseguradoras salen del sistema cuando tienen problemas financieros sin que haya quien se responsabilice por las deudas.
El anuncio de Saludcoop se suma al de hace dos semanas cuando el agente liquidador de Caprecom decidió que la deuda que se cancelaría en Antioquia solo llegaría al 32 por ciento de las acreencias existentes, lo cual significa que de los más de 106 mil millones adeudados, solo se pagarían, a cuenta gotas, 33.849 millones.
Ante la situación los hospitales públicos de Antioquia preparan las demandas que se instaurarán en las próximas semanas con el fin de recuperar unos recursos indispensables para su funcionamiento. Estas acciones jurídicas podrían terminar replicando contra el Estado Colombiano debido a que fue este quien delegó la función del aseguramiento en salud, a la vez que falló, como lo señaló en su momento la Contraloría General de la República, en su función de inspección, vigilancia y control. Para ESA es muy grave que mientras el Ministerio de Salud y Protección Social expide normas para garantizar la sostenibilidad de las EPS, permita que los hospitales públicos y privados, que son quienes verdaderamente atienden a la población, se vayan a la quiebra.